La terapia basada en células madre estromales/mesenquimales (MSC) modificadas con GPS para mejorar su tráfico al hueso promete revertir la pérdida ósea en la osteoporosis. El estudio en fase 1 realizado en 10 pacientes con osteoporosis de alto riesgo en el Hospital Virgen de la Arrixaca en Murcia, y liderado por el Dr. José M. Moraleda y miembros de RICORS/TERAV+, en colaboración con el Dr Robert Sackstein director del Programa de Glicobiología Traslacional del Miami Veterans Affairs Medical Center, establece por primera vez la seguridad y viabilidad de la administración intravenosa de MSC humanas modificadas por glicoingeniería (exofucosiladas), y proporciona evidencias de que las MSC derivadas de la médula ósea de personas mayores con osteoporosis conservan su capacidad osteorregenerativa.
Tras seis años de seguimiento, los resultados del estudio sugieren la tentadora posibilidad de que una terapia celular única pueda regenerar huesos frágiles y reducir la tasa de fracturas en personas con osteoporosis, una condición relacionada con el envejecimiento que afecta alrededor de 200 millones de mujeres en todo el mundo, especialmente después de la menopausia.
El estudio “Terapia con células madre estromales/mesenquimales editadas con GPS en la osteoporosis avanzada” evidencia que:
• La infusión intravenosa de células madre mesenquimales humanas del propio paciente modificadas mediante la técnica de edición del glucocálix (exofucosilación) para facilitar su tráfico al hueso, es segura.
• Una sola dosis intravenosa de Fuc-autoBM-MSC reduce la incidencia de fracturas por fragilidad en mujeres con osteoporosis avanzada.
• La densidad mineral ósea volumétrica y el área de tejido óseo aumenta después de la infusión intravenosa de Fuc-autoBM-MSC.
• Los cambios en los biomarcadores del metabolismo óseo son consistentes con un efecto osteorregenerativo.
Estos datos justifican ensayos clínicos más amplios que confirmen la eficacia y permitan desarrollar una terapia regenerativa que aborde las necesidades de cientos de millones de mujeres en todo el mundo.
La osteoporosis es un trastorno esquelético progresivo y generalizado, que afecta principalmente a las mujeres debido a la pérdida de estrógenos asociada a la menopausia, en el cual la destrucción ósea mediada por los osteoclastos supera la formación ósea mediada por los osteoblastos cuyos precursores son las células mádre mesenquimales (MSC). Este proceso se desarrolla dentro de la cavidad medular del hueso ('cavidad de la médula'), con erosión temprana del hueso trabecular seguida de erosión del hueso cortical, alterando la arquitectura del esqueleto y provocando fragilidad ósea (es decir, fracturas espontáneas o de bajo impacto). A nivel mundial, una de cada tres mujeres mayores de 50 años sufrirá una fractura relacionada con la osteoporosis, sumando aproximadamente 10 millones de fracturas por fragilidad al año, lo que equivale a una fractura cada 3 segundos en todo el mundo. Esta condición crónica y debilitante reduce la calidad de vida y la esperanza de vida, con enormes impactos en la salud global, la sociedad y la economía.
Diseño de un nuevo ensayo clínico más amplio para 2027
El estudio, cuyas conclusiones han sido publicadas por la revista Cell y referenciadas por Nature por su trascendencia, constituye un primer paso en esta línea de investigación; ya que hasta ahora solo se habían podido demostrar resultados en ensayos in vitro y con animales. Los logros se han obtenido en un ensayo clínico de fase 1 con solo diez pacientes y sin grupo control, por lo que todavía no permite determinar la eficacia del tratamiento de manera concluyente. Además, los investigadores no pudieron rastrear directamente el recorrido de las células después de la infusión, ya que actualmente no existe un método validado que permita seguir de forma fiable células humanas tras su administración.
El equipo de investigación trabaja ya en el diseño de un nuevo ensayo clínico más amplio, que está previsto que comience a lo largo de 2027 y que permitirá estudiar la terapia en un grupo mayor de mujeres de más de 50 años. De manera escalonada, los investigadores plantearán ensayos multicéntricos que incorporen más hospitales, pacientes y países, con varios cientos de participantes.
El estudio constituye, además, un ejemplo de colaboración multidisciplinar dentro del sector público. El desarrollo de la terapia celular y su administración a las pacientes se llevó a cabo en el seno del grupo de investigación de Hematología y Terapia Celular del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia (HCUVA); la fabricación del medicamento bajo normas GMP correspondió a la Plataforma Sala Blanca del IMIB (instituto gestionado por la FFIS); y el reclutamiento, seguimiento y evaluación clínica de las pacientes estuvieron a cargo del Servicio de Reumatología del HCUVA, que forma parte del equipo investigador del ensayo junto con otras instituciones académicas de la Red Española de Terapias Avanzadas (TerCel-TeraV plus) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), que financió gran parte del ensayo.